El resultado fueron 45 muertos, incluidos niños y mujeres embarazadas. Mientras el gobierno mexicano califica la masacre como un conflicto étnico entre comunidades, los opositores y grupos defensores de derechos humanos la consideran como parte de una estrategia del gobierno para desarticular la base social de la localidad de Acteal. El crimen oficialmente fue castigado, pero diversas fuentes jurídicas consideran que el procedimiento policial y judicial fue altamente inadecuado, por lo que la comunidad que sigue exigiendo garantías, ya que el crimen permanece impune.Diversas fuentes periodísticas acusan directamente a mandos del ejército de haber colaborado con la masacre, por ejemplo diversos casquillos de bala encontrados en el escenario del crimen corresponden a armas exclusivas del ejército
No hay comentarios:
Publicar un comentario